Consultor hotelero especializado en turismo y hospitalidad. Vengo de una familia del sector y sé exactamente cuáles son los dolores de un dueño.
Licenciado en Administración de Empresas
Especialización en consultoría de gestión empresarial
Mi familia es propietaria de Cabañas y Spa Regbue en Trevelin, Chubut, uno de los destinos naturales más hermosos de la Patagonia. Crecí viendo los desafíos de gestionar un establecimiento hotelero: las temporadas altas que llegan y pasan rápido, las temporadas bajas que parecen eternas, la presión de las OTAs, los costos que no paran de subir y la dificultad de saber si el negocio realmente es rentable.
Esa experiencia de primera mano me enseñó algo que ningún libro de consultoría puede enseñar: los problemas reales de un dueño de hotel no son los mismos que aparecen en los manuales. Son más específicos, más urgentes y mucho más personales.
Después de terminar mi Licenciatura en Administración de Empresas y ganar experiencia en el mundo de la consultoría, decidí unir ambos mundos y crear Consultora Gualco: la consultora que yo hubiera querido que existiera para mi familia.
Regbue es el establecimiento familiar que inspira todo lo que hacemos. Ubicado en Trevelin, en plena Comarca Andina del Paralelo 42, es un ejemplo de turismo de naturaleza y bienestar en la Patagonia.
Cada consultoría que realizamos está informada por lo que aprendimos ahí: cómo funciona realmente la ocupación estacional, qué espera un viajero de montaña, cómo se gestiona el personal en destinos alejados, y cuál es el impacto real de cada decisión operativa en el resultado del mes.
Esa experiencia vivida es nuestra mayor ventaja competitiva — y es algo que ninguna consultora que solo trabajó en hoteles urbanos puede replicar.
Trevelin, Chubut · Patagonia Argentina
Cada proyecto tiene KPIs definidos de antemano. Me quedo hasta que las mejoras se implementan y se miden.
No soy un consultor que viene, presenta y se va. Trabajo como un socio estratégico de tu negocio, con comunicación directa y acceso permanente.
No existen recetas universales. Cada establecimiento tiene su historia, su mercado y sus desafíos únicos. Las recomendaciones son siempre contextualizadas.
Cubro todas las dimensiones: estrategia, finanzas, marketing y tecnología. El cliente no necesita cuatro asesores distintos.
Si algo no va a funcionar, lo digo. Si el problema es distinto al que el cliente cree que es, lo explico. La confianza se construye con la verdad.
El instinto del dueño es valioso, pero las decisiones estratégicas se toman con números. Instalo esa cultura en cada cliente.
El primer paso es una conversación. Contame tu negocio y te digo honestamente si puedo ayudarte.